El otoño en Barcelona es diferente al poblano. En Puebla, el otoño en general es seco y se lleva las hojas. El Otoño en Barcelona, y este año se muestra con mayor intensidad, es húmedo, frío y lluvioso. El verano en Puebla es generalmente lluvioso, como el otoño aquí, de días enteros grises... Pero no me malinterprete. La mayoría de la gente disfruta de los días soleados. Y exclaman frente a una propuesta tipo: -Me gustan los días nublados con lluvia. - ¡Qué dices! Son horribles.
Amar el otoño que comienza arrebatando el verde follaje de los árboles, que antes de llevar las hojas hacia el suelo, el ambiente permite toda su gloria con ese tono de verde que solo le da el gris de los cielos. ¿Ha visto usted que hermosos lucen los árboles y los arbustos, y en general todo aquel ser vivo verde, supongo que incluye a los sapos, y las plantas? Se convierten en los actores principales de las calles grises, resaltan y son majestuosos. Disfrutan un paseo por un parque verde es un alivio a los ojos cansados de tanto concreto por todos lados.
Por otro lado el olor que despide la tierra húmeda, Barcelona por fin cede un poco ante el olor a mierda, cigarro y miados de perro, ¡qué alegría! Qué decir de las hojas que caen suavemente, una se podría quedar en éxtasis observando ese ritmo al que caen las hojas, el viento suave, o no, que las hace bailar hasta el suelo. No logro definir el sentimiento que me hace sentir esta danza elaborada que se sucede en la nieve, la lluvia y la caída de las hojas. Ese recorrido de arriba hacia abajo, cayendo suavemente, me para los pelos del cuerpo.
Cuando las lluvias cedan y quede solo el frío acercándose al invierno, entonces ese verde maravilloso lo volveremos a ver hasta el otro año, con suerte en algunas otras ocasiones en los tránsitos de las estaciones. Recuerde usted, el verde es vida, por muy gris que esté el día. Solo hay algo más bonito que esto: la lluvia cayendo, el sol que sale entre las nubes y da esa iluminación única, que refleja por debajo, a los mortales regalándonos en una imagen la idea de la esperanza...
Amar el otoño que comienza arrebatando el verde follaje de los árboles, que antes de llevar las hojas hacia el suelo, el ambiente permite toda su gloria con ese tono de verde que solo le da el gris de los cielos. ¿Ha visto usted que hermosos lucen los árboles y los arbustos, y en general todo aquel ser vivo verde, supongo que incluye a los sapos, y las plantas? Se convierten en los actores principales de las calles grises, resaltan y son majestuosos. Disfrutan un paseo por un parque verde es un alivio a los ojos cansados de tanto concreto por todos lados.
Por otro lado el olor que despide la tierra húmeda, Barcelona por fin cede un poco ante el olor a mierda, cigarro y miados de perro, ¡qué alegría! Qué decir de las hojas que caen suavemente, una se podría quedar en éxtasis observando ese ritmo al que caen las hojas, el viento suave, o no, que las hace bailar hasta el suelo. No logro definir el sentimiento que me hace sentir esta danza elaborada que se sucede en la nieve, la lluvia y la caída de las hojas. Ese recorrido de arriba hacia abajo, cayendo suavemente, me para los pelos del cuerpo.
Cuando las lluvias cedan y quede solo el frío acercándose al invierno, entonces ese verde maravilloso lo volveremos a ver hasta el otro año, con suerte en algunas otras ocasiones en los tránsitos de las estaciones. Recuerde usted, el verde es vida, por muy gris que esté el día. Solo hay algo más bonito que esto: la lluvia cayendo, el sol que sale entre las nubes y da esa iluminación única, que refleja por debajo, a los mortales regalándonos en una imagen la idea de la esperanza...
0 comentarios:
Post a Comment